EL SABOR EMPIEZA MUCHO ANTES DE LA BOTELLA.
Cada cerveza pasa por un proceso pensado para cuidar lo que realmente importa: el sabor.
Trabajamos en lotes pequeños, ajustamos tiempos y temperaturas según cada estilo y dejamos que la fermentación haga su trabajo sin prisas.
Desde la molienda hasta el embotellado, cada etapa suma precisión, equilibrio y carácter al resultado final.
EL PROCESO EN NÚMEROS.
No todas las recetas siguen exactamente el mismo camino. Cada estilo exige ajustes distintos, pero hay variables que vigilamos constantemente durante la producción.
LOTES CONTROLADOS
Partimos de equipos de 300 litros para trabajar lotes controlados y mantener el proceso en una escala artesanal.
TIEMPO DE PRODUCCIÓN
Dependiendo del estilo, una cerveza puede necesitar entre 17 y 22 días desde la inoculación de levadura hasta estar lista para botella o barril.
TEMPERATURA
La fermentación principal se mantiene en ese rango antes del descanso de diacetilo y los procesos particulares de cada receta.
DRY HOP
En las recetas que lo requieren, el lúpulo entra nuevamente después de la fermentación para trabajar aroma, intensidad y carácter.
CADA ETAPA HACE ALGO.
El proceso completo combina transformación física, control térmico, fermentación y maduración. Nada está ahí solamente para llenar tiempo.
MOLIENDA.
El grano se prepara para exponer el interior de la malta y facilitar la extracción durante la maceración.
MACERACIÓN.
Agua y malta trabajan juntas para construir el mosto que después será fermentado. Aquí empieza a definirse buena parte del cuerpo y estructura de la cerveza.
HERVOR.
El mosto entra a hervor y se incorporan los componentes definidos por cada receta, incluyendo las cargas de lúpulo correspondientes.
FERMENTACIÓN.
Después de inocular la levadura empieza la etapa que no se puede apresurar. La fermentación principal se mantiene alrededor de 18–19 °C.
DESCANSO.
Después de la fermentación principal, la cerveza entra en una etapa de descanso antes de continuar con los pasos específicos de cada receta.
DRY HOP.
Cuando el estilo lo requiere, el lúpulo vuelve a entrar después de la fermentación para trabajar directamente sobre aroma y carácter.
FRÍO & PURGA.
Una vez terminadas las etapas de fermentación y aroma, la cerveza pasa por frío y purga antes de preparar su salida del tanque.
EMBOTELLADO.
Cuando la cerveza llega a su punto, pasa por carbonatación y finalmente se prepara para botella o barril.
LA LEVADURA NO LEE DEADLINES.
Después de molienda, maceración y hervor empieza la parte más delicada del proceso.
Fermentación, descanso, dry hop cuando aplica y purga. Cada estilo sigue su propio ritmo y puede tardar entre 17 y 22 días en estar listo.
Acelerar una etapa puede cambiar el resultado. Por eso el calendario se adapta a la cerveza y no al revés.
EL ÚLTIMO TRAMO TAMBIÉN CUENTA.
Cuando la cerveza llega a su punto, pasa por frío, carbonatación y embotellado. El objetivo es uno solo: que llegue limpia, equilibrada y con todo el carácter que se construyó durante el proceso.
MENOS PRISA. MÁS CARÁCTER.
Cada botella es el resultado de decisiones pequeñas: temperatura, tiempo, receta, fermentación y paciencia.